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sábado, 9 de agosto de 2014

"Cabaret": el clásico del cine musical

Hito del cine por su música, su baile, su protagonista y su director. Liza Minnelli en su mejor papel y Bob Fosse en su mejor película. Ocho premios Óscar y un lugar en la historia del cine. "Cabaret" es baile, música, amor, trabajo, traición, historia, dinero, muerte. Liza tiene razón: life is a cabaret!


El filme comienza en Berlín en 1931. El maestro de ceremonias, peculiar personaje que casi asusta, presenta el primer cuadro musical. El baile, las mujeres, el público, todos inmersos en ese mar de frivolidad nocturna que funciona como augurio de otra oscuridad que se acerca.


Sally Bowles es una cantante y bailarina del bajo mundo que sueña con ser actriz. Pero mientras todos están distraídos, algo crece en las entrañas de una Alemania que mira hacia el cabaret, en este caso, el Kit Kat Club. El contexto histórico empieza a latir cada vez más fuerte.

Los nazis empiezan a ocupar lugar en una Alemania que se los permite y la historia de los personajes se vuelve cada vez más turbia. Alemania y el cabaret: tramas paralelas que no se mezclan, pero donde una funciona como metáfora de la otra. La degradación ha puesto fin a la inocencia. El cabaret seguirá andando, pero ya no será el mismo. El destino de los personajes, aunque en varios casos se muestre, también es ambiguo. Porque ya sabemos cómo siguió la historia y cómo trató a quienes, como los protagonistas, eran judíos, homosexuales o extranjeros.

Los temas de Cabaret: atreverse en Hollywood

Hay que decir que se trata de un filme transgresor. Sexo, aborto, homosexualidad, muerte y todo sin una sola imagen que supere la insinuación. Por eso se convierte en una película que superficialmente no escandaliza, pero se permite tocar temas inesperados para un musical de Hollywood de 1972.

La forma de mostrar el avance nazi sobre Berlín es otro de los grandes logros del film. Hay algo que está latente: a cuentagotas y con disimulo, el partido encabezado por Hitler gana adeptos. Violencia, panfletos y pintadas: la ira antisemita se desata. ¿Cómo es posible?

El único cuadro musical que no tiene lugar en el cabaret es la explicación: un niño rubio empieza a cantar una risueña canción “…levántate, levántate, el mañana me pertenece”. Y todos los que lo circundan comienzan a cantar con firmeza y convicción. El niño lleva en su brazo una esvástica. En nombre del nacionalismo, la adhesión ha sido lograda. Esa escena, que se aleja de la estética predominante de la película, en la que no canta Liza, en la que nadie baila, es LA escena. Es el resumen de todo. Es la explicación del monstruo, que aparece disfrazado de un encantador niño. 

En un momento, los protagonistas masculinos se cuestionan si realmente el régimen que empieza a emerger podrá ser detenido. Sobran respuestas.

Las canciones de Cabaret: la consagración de Liza Minnelli

A diferencia de otros film musicales, las canciones de la película se encuentran siempre contextualizadas: todas, salvo la del joven nazi, son interpretadas como actos dentro del cabaret. 

Y vendrán los clásicos, porque a esta altura todas las canciones califican como tales. "Willkommen","Mein Herr" (el del célebre baile con sillas), "Maybe this time" (maravilla de composición) y "Money Money", entre otras.

Las últimas dos canciones marcarán un quiebre en la historia. Primera vendrá el himno germano cantado por el joven nazi "Tomorrow belongs to me" que determina lo irreversible de la situación política. La película cerrará con "Cabaret" y una Sally Bowles/Liza Minnelli que pasa a la historia en una interpretación inolvidable.


¿Por qué ver "Cabaret"?

Si todavía no los convencí, van algunos datos más: desde la dirección, Bob Fosse propone cambios. Una cámara veloz con planos intercalados de forma inesperada, un montaje que recurre a la repetición para refrescar la memoria, aunque sea demasiado tarde o ya lo sepamos todo. Y ese maestro de ceremonias que aparece, cuando menos se lo espera, rompiendo cualquier lógica lineal del relato, haciendo lo que quiere, atacando por la espalda. Sí, como el régimen nazi: no es causalidad.

¿Otro musical sobre una artista del cabaret que sueña con ser una estrella? No. ¿Otra película sobre los nazis? No. "Cabaret" es mucho más que eso.

ELENCO
  • Liza Minelli (Sally) es Cabaret. ¿Qué se puede decir? Todo en ella aquí es historia del cine, es cultura pop. 
  • Michael York (Bryan) vendría a ser el galán de turno, pero no. Lejos de eso, compone un personaje ambiguo y corrido de lo obvio. 
  • Joel Grey (el maestro de ceremonias) es una genialidad. Asusta, intimida, seduce. ¡Inolvidable!

Duración: 124 minutos
País: Estados Unidos
Año: 1972

Un video nunca está de más...




*Este artículo fue publicado originalmente en Suite101.net el 21/08/2011

lunes, 21 de julio de 2014

Los juegos del hambre: en llamas

Lionsgate
¿Te gustó más la 1 o la 2? Creo que no voy a poder responder esa pregunta. Pero a la hora de escribir sobre esta segunda parte, me pasó que ya había dicho todo en la entrada anterior. Pero, vamos, que siempre hay algo que decir ¿verdad?

Esta segunda parte tiene, en principio, una identidad bien propia de saga. Mientras la primera se puede ver como un relato independiente, la continuación es parte de un todo.

Por otro lado, mientras "Los juegos del hambre 1" era un primer plano de situación, "Los juegos del hambre 2: en llamas" se presenta como un plano general. La Historia está más allá de Katniss (Jennifer Lawrence). La Historia, con mayúscula, es la que ahora puede cambiar. La rebelión de una movió los cimientos y ya no está sola.

Debo decir también que esta segunda parte me resultó más compleja. ¿Quién quiere qué? ¿Dónde está el complot? En ese sentido, las intenciones ocultas de los personajes le quitan la simplicidad argumental de la primera. ¿Y si finalmente algo pudiera cambiar? La primera entrega plantea, cuestiona, presenta un mundo para ser discutido. La segunda crea preguntas, siembra dudas, presenta un mundo que puede ser desafiado.

...Y termina y decís ¡No! Y corrés a googlear cuándo se estrena la 3. Y descubrís que la tercera entrega en realidad se va a lanzar dividida en dos partes... y al menos sabemos que tendremos Juegos del Hambre para rato. Pero de momento, habrá que aguardar. Esa espera no la generó la primera, pero decididamente es la definición de la segunda: la promesa de algo más. Otra película u otra realidad. Y, si tenemos suerte, las dos cosas.



ELENCO (los nuevos y los que no nombré en la entrada anterior)

  • Philip Seymour Hoffman (Plutarch Heavensbee): otra gran participación, como todo lo que hizo. Una gran incorporación para un personaje clave que lamentablemente deberá ser reemplazado para el final de la saga. Siempre es un placer verlo, maestro.
  • Liam Hemsworth (Gale). Oigan, ¿qué hace este chico al final? Eso. Cuando me resultaba intrascendente... apareció. Como galancito del caos ya nos compró, veremos qué pasa en la tres.
  • Woody Harrelson (Haymitch) me sorprendió en la primera. Si alguien da con el physique du rol del personaje, ese es Woody. Un aplauso para él y para el director de casting.
  • Donald Sutherland (Presidente Snow): ¡pensar lo bueno que era en "Orgullo y Prejuicio"! Y ahora un tirano... esas cosas que pueden hacer los buenos actores. Lo queremos, pero por favor no domine el mundo.
  • Lenny Kravitz (Cinna) bien, muy bien. Muchos se preguntan que hacía ahí. Pero a mi me pareció perfecto. Esa cosa "cool" que tiene como rockero la traslada para encarnar a este diseñador. Tiene mucho sentido, magnífica elección.
  • Jena Malone (Johanna Mason) era la hija de Snow en "Orgullo y Prejuicio" (podés ver la crítica acá). Bueno, ella también se olvidó de los Bennet, pero mantuvo la rebeldía de su otro personaje. Está fantástica, mucho feeling con la cámara. Vamos a saber de ella...

¿Y ni media palabra sobre Jennifer Lawrence? Leé el análisis de la primera entrega haciendo click aquí y te sacás la intriga ;)


Título original: The Hunger Games: catching fire
Duración: 146 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2013

LA YAPA: les dejo dos adelantos de lo que se viene, "The Hunger Games: Mockingjay - Part  1". ¡Para calmar las ansias.. o empeorarlas!



jueves, 3 de julio de 2014

Los juegos del hambre: parte 1

Lionsgate

Aclaro que escribo esto antes de ver la segunda parte. Ahora si. 

Ver "Los juegos del hambre" es sumergirse en una marea de intertextualidad inevitable. Hay algo de "The Truman Show", pero más serio. Hay muchísimo de "Survivor" (o "Expedición Robinson", si prefieren), pero definitivamente más perverso. Hay algunas gotas de "Lost". Hay elementos tomados de forma evidente de la estética nazi. Hay posmodernidad por doquier, en la simulación, el pastiche. El show macabro del poder en el que los pobres son títeres del déspota. La desquiciada lucha por el rating se da a cualquier precio. La pantomima de felicidad disfrazada de lujo y exhibicionismo. Si, hay algo inevitablemente real en "Los juegos del hambre". 

Ya no hay lugar para las utopías, porque nada de lo que allí sucede es deseable. Hambre extremo en un mundo gris, contrapuesto a otro que de tan fastuoso se torna repulsivo. Bienvenidos a la distopía. ¿Será que ya estamos allí? 

La película, desde el libro, toma el mundo (el mundo actual, aunque sin la tecnología podría hablar de la Edad Media) y lo convierte en un supuesto reality show fílmico ¿Acaso no se ha escuchado aquello de "pobres contra pobres"? Una historia en donde el valor de la vida es determinado por los poderosos en un juego macabro. 

Y tras cada palabra que escribo, noto que no hay tanta ciencia ficción como parece. ¿Cómo seguir hablando de lo cinematográfico cuando derivé en una reflexión casi existencial? Son cosas que pasan en el cine. Porque detrás de la frivolidad aparente del arte (sea una película pochoclera o un Picasso) hay un mundo trascurriendo, y la obra sale de allí. Incluso la más superficial de las películas es una toma de postura ante el mundo. Negarlo también es decir algo. 

"Los Juegos del hambre" me generó esa sensación. No puedo detenerme y decir "bueno, me gustan las tomas subjetivas de la cámara". Me resulta imposible quedarme en eso. Pero hagamos el intento. 

Se agradece el punto de vista femenino, con una heroína que salva al chico, pero que sobre todo se salva a sí misma del mundo, con puntería de arco, pero sobre todo con inteligencia.

Bien por la discreción en el uso de recursos frecuentes, como la sexualidad exacerbada o los romances obvios. También es notable el tratamiento de la violencia: la historia deja servida en bandeja la posibilidad de primeros planos sanguinarios, repulsivos y morbosos. Teniendo en cuenta esto, creo que el director, Gary Ross, incluso evita recurrir a eso y muestra apenas lo necesario. Eso es un gran acierto, porque la cosa no pasa por cuanta sangre pierde un muerto o que tan dolorosa es la herida. Lo violento, lo morboso, está en la parte colorida, en el show sádico. 

El uso del color y la fotografía son evidentes, incluso predecibles, pero no por eso desacertados. La cámara y el sonido recalcando las subjetividades de la protagonistas son otro punto a favor.

Suficiente análisis. Demasiadas impresiones. Cuando una película deriva en todo esto, no caben dudas de que es buena.

ELENCO


  • Jennifer Lawrence (Katniss Everdeen) se pone el arco y flecha al hombro y va adelante toda la película. Está prácticamente todas las escenas, lo que no suele ser fácil, pero lo bien que lo hizo. Es la heroína normal, humana, ¡con cuerpo de chica común! ¡Aguante JLaw!... como le dicen los yankis
  • Josh Hutcherson (Peeta Mellark), con esa cara de nene bueno, promete. En esta cumplió. Leí por ahí que en las próximas cobra más protagonismo. Veremos.
  • Stanley Tucci (el presentador del reality) cambia de color según la ocasión. Apto todo terreno. Pedazo de actor, nunca falla.



Título original: The Hunger Games
Duración: 142 minutos (¡súper atrapantes!)
País: Estados Unidos
Año: 2012

lunes, 9 de junio de 2014

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

Focus Features

"¡Ah! Esa película es lo más!" suele ser el comentario recurrente de quien la vió. La vi en el cine. Esos primeros minutos casi me hacen llorar. Quizás lo hicieron. 

Charlie Kaufman (guionista de genialidades como "Being John  Malkovich" y "Adaptation") escribió una historia de amor, pero no cualquiera. La ciencia ficción se basa en justificar el verosímil de un relato mediante lo científico. Por eso, este filme es una historia romántica de ciencia ficción. Así como nos creemos que resucitan los dinosaurios en "Jurassic Park", decimos: ¿por qué sería descabellado pensar que ciertos objetos estimulen determinadas partes del cerebro y se use esto para borrar los recuerdos que allí se alojan?

Pero no solo el planteo es una genialidad. La dirección de Michel Gondry es prodigiosa. Si de representar la mente se trata, la cámara es tan libre, subjetiva y desquisiada que se vuelve absolutamente realista.

Creo que parte de lo maravilloso de este filme (¿quedó claro que me encanta?) es que es libre. La suma de Kaufman y Gondry produce imágenes dónde el sinsentido resulta más real que cualquier otra cosa. Una cama en la playa, casas distorcionadas, caras desfiguradas: la subjetividad en su máxima potencia. La ausencia absoluta de clichés. 

La realidad como vivencia individual, como recorte, como sensaciones: así se vive, así lo muestran. El amor como una experiencia no lineal, donde la incertidumbre y las dudas pueden latir tan fuertes como el deseo, incluso más. Por eso, este desquisio visual es realista. Porque eso que vemos es mucho más cercano a lo que habitualmente sentimos; es mucho más cierto que lo mostrado por las comedias románticas, esos encantadores cuentos de hadas para adultos.

Película de visión obligatoria, por su guión, por su dirección, por su fotografía, por sus actores, porque demuestra que los filmes de amor pueden no ser estúpidos. ¡Véanla ya! 

ELENCO


  • Jim Carrey (Joel): detractores de sus morisquetas, acá tendran una película donde, con suerte, les regalará una sonrisa. ¡Para hacer reir hay que ser bueno! Acá Carrey compone a un  Joel encantador, perdedor, frágil, simple. Probablemente l0 mejor que haya hecho en su carrera junto con "The Truman Show".
  • Kate Winslet (Clementine): siempre está perfecta. Cada rol que encarna merece un Óscar. Pero acá va un poco más allá y crea un personaje que no hubiéramos imaginado en ella. Pelo de colores vibrantes, desenfado, incluso cierto abandono. Sencillamente genial.
  • Charlie Kaufman y Michel Gondry: (guionista y director) si, ya sé que no actúan ni son parte del elenco, pero esta película es lo que es por ellos dos. Aunque sea solo por este filme, van a pasar a la historia.
  • Elijah Wood, Kristen Dunst, Mark Rufallo, Tom Wilkinson completan el elenco, bien equilibrado, pero si no me detengo más en ellos es porque acá la cosa pasa por las duplas Carrey-Winslet / Kaufman - Gondry. Sepan disculpar.



Título original: Eternal sunshine of the spotless mind (gracias por mantener el título, en España se tradujo como "¡Olvídate de mí!" y claramente pierde la mística)
Duración: 108 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2004

sábado, 31 de mayo de 2014

Orgullo y Prejuicio

Universal Pictures

Para todos, hay un grupo de películas que tienen un efecto peculiar: las vimos mil veces, las sabemos de memoria, conocemos como terminan, pero aun así, cada vez que las encontramos por casualidad en la tele, nos hipnotizan y nos obligan a quedarnos sentados frente a la pantalla para experimentar el placer de un dejavú cinematográfico. "Orgullo y prejuicio" es de esas películas (y hablo de la versión de 2005, pero aplica también a la miniserie de los '90) que veo una y otra vez.

Pero, vamos, lo mío no es obsesión. Jane Austen escribió la novela en 1813. 200 años más tarde se sigue leyendo, viendo, transponiendo a todo tipo de pieza. Es que los clásicos no cansan. La apelación a los sentimientos universales, en este caso el amor condicionado por el prejuicio y el orgullo, es el ingrediente que mezclado con una pluma prodigiosa, crea obras inmortales. Sino, pregúntenle a Shakespeare.

"Orgullo y prejuicio" es, finalmente, una historia de amor. Una chica busca encontrar a un hombre que la ame de verdad. Un hombre considera que pocas mujeres valen realmente la pena. Una adolescente solo quiere divertirse y termina complicando a la familia tras involucrarse con el hombre equivocado. Una madre quiere (por la época, también necesita) que sus hijas se casen. Un padre toma distancia de la impertinencia de su mujer. Una mujer se casa con un hombre que no le gusta por miedo a quedarse sola. 1813. 2014. Cambia la ropa, pero las preocupaciones son las mismas. 

Odio generalizar, pero creo que no me equivoco en decir que todas queremos encontrar a Mr. Darcy. Porque Austen cometió la osadía de hacernos creer que existe. Perfecto, en cada milímetro de su ser. Ahí es donde hay que recordar que es una película, una novela, pura ficción. 

Darcy y Lizzy en la glorieta mientras llueve. Mr. Bingley haciendo la propuesta a Jane. El beso al amanecer. Maravillosas imágenes cinematográficas en una película con la más magnífica dirección de fotografía. Encuadres que parecen cuadros. Historias que parecen reales. 

ELENCO
  • Keira Knightley (Elizabeth Bennet) es la actriz de las películas de época. Construye una Lizzy inteligente, real, humana. ¡Bravo!
  • Matthew Macfayden (Mr. Darcy) es perfecto. El porte, la pinta, la voz, la solemnidad, el hilo de fragilidad oculto. Maravilloso.
  • Rosamund Pike (Jane Bennet) crea una hermana mayor adorable.
  • Carey Mulligan (Kitty Bennet) inicia su prometedora carrera con este pequeño pero risueño papel. Divertida y fresca.
  • Jena Malone (Lydia Bennet) en un personaje clave del relato, derrocha energía. Bien hecho.
  • Talulah Riley (Mary Bennet) en el rol de la hermana "amarga" luce irreconocible. Papel menor pero hay que nombrar a toda la familia ¿no?
  • Donald Sutherland (Mr. Bennet) hace del patriarca familiar y crea una figura paterna súper querible, casi víctima de seis mujeres que amenazan con enloquecerlo. Pero mantiene la templaza. Señor actor.
  • Brenda Blethyn (Mrs. Bennet) es la madre desquiciada, chusma, metida, invasiva, desubicada pero querible cuyo objetivo en la vida es que sus hijas se casen. Formidable actuación. 
  • Simon Woods (Mr. Bingley) no sé cómo será en la vida real, pero viendo la película, parece nacido para el papel. La melena rojiza, la cara de ingenuo. Le sale la bondad por los poros. Simplemente adorable.


Título original: Pride & Prejudice
Duración: 129 minutos
País: Reino Unido
Año: 2005

¡¡Nuevo sitio!!

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